Actualmente es muy común escuchar en distintos medios aspectos relacionados con la dependencia en las personas mayores. Todo ello aumentado gradualmente a raíz de la Ley de Dependencia que se aprobó no hace muchos años en nuestro país. Pero… ¿Qué es realmente la dependencia? ¿A qué nos referimos cuando decimos que una persona es dependiente?

Cuando hablamos de dependencia nos referimos a que una persona no puede valerse por sí misma y por tanto depende de otras para poder realizar sus actividades básicas normales. Asimismo, una persona dependiente es aquella persona generalmente de avanzada edad que presenta una reducción en mayor o menor medida importante de su autonomía y su funcionalidad y por tanto, como decimos, necesita de la ayuda de otras personas para realizar sus tareas básicas.

¿Qué hace que una persona sea dependiente?

Que una persona sea dependiente habitualmente acaece debido a la suma de diversos factores. Estos factores oscilan entre aspectos físicos como psíquicos y pueden verse agravados si el contexto familiar o el entorno más cercano no es el apropiado. Vamos a repasar los factores más comunes que se presentan en los casos de dependencia.

Aspectos físicos

  • Discapacidad sensorial. Las limitaciones relacionadas con los sentidos básicos como pueden ser la pérdida visión o el oído influyen de manera flagrante sobre el grado de dependencia de una persona mayor, ya que dificultan gravemente la capacidad de relacionarse con el entorno que rodea a estas personas.
  • Reducción de movilidad. La disminución de la fuerza, la movilidad o la resistencia que ocasiona el deterioro natural que experimenta el cuerpo humano con la edad proporciona una lógica reducción de la capacidad de cada persona para realizar sus tareas habituales. Este “envejecimiento natural” puede ir en aumento si se ve agravado por enfermedades crónicas y puede afectar en distinta medida dependiendo de cada persona.
  • Efectos secundarios de fármacos. Una consecuencia natural de padecer diferentes enfermedades es el consumo de una cantidad de medicamentos a la que en años anteriores estas personas no estaban acostumbradas. En muchas ocasiones los efectos secundarios que estos fármacos producen pueden derivar en aumentar severamente el grado de dependencia de una persona.

Aspectos psíquicos

  • Depresión. Un alto porcentaje de la población de avanzada edad presenta este problema, que contribuye a que la persona se vuelva más quejosa e incluso se aísle dentro de su propio entorno descuidando sus cuidados y por tanto aumentando así su grado de dependencia.
  • Trastornos cognitivos. Las secuelas que ocasiona en el organismo un problema cerebro-vascular o el padecimiento de enfermedades degenerativas como el Alzheimer ocasionan un aumento radical del grado de dependencia, ya que limitan la capacidad intelectual, comunicativa y reducen la memoria de manera que realizar acciones cotidianas resulta casi imposible.
  • Cambios de humor. En muchas personas mayores, el hecho de no poder realizar una labor que ha realizado durante toda su vida acarrea un cambio de humor que empeora según la persona. Ese rechazo general implica que la persona se aísle y sea más propensa a sufrir una depresión.

Aspectos del entorno

  • Ambiente familiar. Que una persona mayor viva sola o con parte de su familia influye radicalmente en el grado de dependencia. Pudiendo ser negativo o positivo el tratamiento que se haga de esta situación. Anímicamente es favorable el contacto constante con la familia, pero no se debe caer en la falta de actividad porque los familiares realicen todas las acciones. Del mismo modo que una persona que viva sola tendrá una carga anímica negativa pero se mantendrá más activa al tener que valerse de sí misma para vivir día a día realizando las acciones rutinarias.
  • Contexto social. Existen, naturalmente, las personas que se encuentras en residencias de ancianos o centros para mayores, en los que se ha de favorecer que estas personas no se aíslen a sí mismas y se relacionen con los demás residentes para así mejorar su estado anímico e incluso físico. Esto es más o menos posible dependiendo del grado de dependencia que la persona posea, pero siempre se ha de favorecer por parte del centro.

¿Qué es la dependencia en una persona mayor?

Como podéis ver, la dependencia de una persona puede venir por uno o múltiples motivos y la manera de afrontarlos o al menos favorecer que el impacto de cada motivo sea el mínimo puede estar en manos tanto de las personas que rodean como de uno mismo.

Favorecer que el grado de dependencia sea el menor posible aumentará tanto la esperanza de vida como la calidad de vida de cada persona.