Una de las razones fundamentales por las que una persona decide entrar en una residencia de mayores es porque no se encuentra con fuerzas o voluntad para realizar las tareas diarias, o no cuenta con un acompañante que le pueda ayudar a hacerlas. Con la llegada de las nuevas tecnologías, también a la tercera edad, es posible que estas personas mayores estén más controladas. A menudo se plantea el teléfono móvil como una opción para controlar y ayudar a nuestros mayores, de forma que podamos detectar urgencias en cualquier lugar y hora del día.

Teléfonos adaptados para mayores

Es cierto que los móviles ofrecen muchas ventajas a una persona de la tercera edad. Y es que muchos de estos terminales están preparados para que sean teléfonos sencillos con los que en cualquier momento se pueden poner en contacto con emergencias o con un familiar cercano.

Pero en la mayoría de ocasiones un móvil no es la solución para dar la mejor atención a nuestro familiar. Una de las ventajas que tiene la residencia de mayores es que además de estar atendidos, tienen un soporte médico profesional las 24 horas del días. Este tipo de soporte no se consigue únicamente con tener a disposición un móvil, ya que en caso de urgencia, puede que la persona afectada no pueda hacer uso del mismo.

Elegir la residencia de mayores es una decisión importante

Que una persona de la tercera edad decida acudir a una residencia de mayores es una toma de decisión difícil, pero se debe realizar con la conciencia de elegir el mejor lugar en el que estar. No deben confundirse nunca las necesidades que cubre un teléfono móvil cuando se lo entregamos a una persona mayor y cuales son sus limitaciones.

Un teléfono móvil no puede sustituir nunca a la compañía y seguridad que ofrece una residencia de mayores, aunque existan muchos avances en la tecnología.