La dependencia en ancianos y personas mayores es uno de los principales motivos principales por los que una familia recurre a los servicios de profesionales bien sea a domicilio o bien en centros y residencias de ancianos. Debido a esto, muchas personas se preguntan cuándo se considera dependiente una persona mayor, y lo cierto es que la dependencia se puede presentar por distintas causas.

Respondiendo claramente a la pregunta ¿cuándo es dependiente una persona mayor? Diríamos que una persona es dependiente cuando presenta una pérdida significativa de su autonomía funcional, necesitando la ayuda de otras personas para llevar adelante su día a día.

Factores que intervienen en la dependencia

Así como existen diferentes tipos de dependencia, la pérdida de autonomía que genera la dependencia puede provenir de distintos factores, que podemos agrupar en dos grandes grupos: Físicos y Psicológicos.

Factores físicos que ocasionan la dependencia

  • Pérdidas sensoriales: La pérdida de visión u oído son una de las causas más fuertes a la hora de sufrir una dependencia. Estas pérdidas de capacidad alejan a la persona mayor de la vida social y familiar, al no poder relacionarse con soltura y normalidad.
  • Pérdidas de movilidad: Cuando sistemas biológicos del organismo como el sistema respiratorio o cardiovascular comienzan a deteriorarse se genera una pérdida de la fuerza física de la persona. Esto en casi todos los casos se traduce en una pérdida paulatina de movilidad, que afecta de manera directa a la vida diaria de la persona mayor y de manera indirecta a la de los seres queridos que la rodean.
  • Aparición de Enfermedades: Con la vejez y la aparición lógica y natural de enfermedades crónicas como la artrosis o la artritis, se contribuye a la pérdida de actividad física que hace que la dependencia se agudice.
  • Efectos de los medicamentos: De la mano de la aparición de enfermedades aparece los efectos secundarios derivados de los tratamientos farmacológicos. En ocasiones, y dependiendo de la enfermedad, estos tratamientos son bastante severos en cuanto a los medicamentos que se consumen y estos generan efectos no deseados. Las personas mayores experimentan sensaciones de estar sedados, confusión o problemas para conciliar el sueño.

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Factores psíquicos que ocasionan la dependencia

  • Depresión: Muchas personas mayores, ya sea en residencias de ancianos o en la intimidad de su casa, sufren depresión, lo cual hace que la dependencia sea mucho más pronunciada y significativa. Los ancianos por norma general, se encierran en sí mismos aumentando las quejas tanto de su propia situación como de lo que los rodea y dando pie a un declive funcional progresivo a causa del aislamiento al que se someten de manera automática.
  • Aparición de enfermedades: Este punto es común a los factores físicos, y lo es porque las enfermedades que generan los trastornos cognitivos son muy diferentes a las que provocan una pérdida de movilidad. Alzheimer, demencias, derrames cerebrales… existen diferentes causas pero los resultados son similares: Son sin duda los factores que causan una dependencia más severa y dolorosa para las personas que rodean a las personas mayores. Estos trastornos afectan a la capacidad intelectual, la memoria, los recuerdos, la comunicación con los seres queridos… Imposibilitan las actividades del día a día con normalidad, en definitiva.
  • La personalidad: De una manera similar a la que se experimenta con una depresión, las personas mayores pueden llegar a encerrarse en sí mismos sin necesidad de sufrir una depresión como tal. Experiencias pasadas dependiendo de la vida de cada uno pueden derivar en rechazar cualquier tipo de ayuda externa, por lo que las posibilidades de sufrir un accidente o caída se multiplican.

Como podéis ver, el declive del organismo que genera la dependencia en personas mayores afecta a todos los seres humanos por igual, aunque la forma en la que afecta y la manera de afrontarlo sí varía según la persona.